Mi nombre es Paula Raymunda López Rosales y quiero compartir con ustedes mi historia vocacional. Cuando tenía 9 años sentía que Dios me llamaba a la vida religiosa se lo comenté a mi mamá, pero ella no pensó que esto pudiera ser cierto, pero yo lo había tomado muy en serio el de ser religiosa y me entregué a las actividades de la Iglesia estuve en el coro de niños y también en el grupo de monaguillos. En ese tiempo yo solo conocía a las religiosas de Santa Inés, pero a la edad de 14 años conocí a las Hermanas Carmelitas supe que ellas recibían jovencitas en su internado y hablé con mi mamá para que me dejará ir, mi mamá accedió a mi petición y es así que entré como joven interna pero solo para terminar mi bachillerato ya que todavía era muy joven para ser aceptada como candidata. Al terminar mi bachillerato hablé con la superiora si me aceptaba como candidata pero ella me dijo que debía pasar un año fuera del internado para ver si la vida religiosa era realmente mi vocación, así lo hice, ya se imaginaran lo que sufrí, después de haber pasado dos años en el internado viviendo con las hermanas y ahora tenía que salir de el para probar la autenticidad de mi vocación, durante ese año experimenté un gran vacío en mi vida, y aun lejos del Convento seguía pensando en la vida religiosa, le pedí fuerzas al Señor y me entregué a su voluntad, si El realmente quería que yo fuera religiosa Carmelita del Divino Corazón de Jesús el me tendría que ayudar, al concluir el año agarré valor y fui nuevamente a hablar con la superiora, la cual esta vez me aceptó como candidata, ese día me sentí muy feliz mi gran anhelo de ser religiosa estaba por cumplirse, cuando entré a la Congregación tenía 18 años, hoy en día soy Postulante me encuentro feliz en mi vocación de Carmelita y participó en la vida de oración y apostolado de las Hermanas, si Dios quiere el próximo 2 de Diciembre entraré al Noviciado.
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